Cada vez que miro por la ventana y suspiro, intento sonsacar a mi conciencia mi razón de ser. Las gotas se deslizan sobre el frío vidrio de la ventana mientras mis ojos dibujan trazados ambiguos al admirar la luna.
Pienso en las curiosidades que existen en nuestro mundo y las que algún día existirán, mientras tanto mis oídos escuchan por la ruidosa radio que han inventado un auto transparente. Pienso y me afirmo a mi mismo que la gente no sabe que hacer con su vida y yo, solo y pálido en mi sala, me duermo buscando una motivación.
Y esta…¡Eres tú!, mi querido lector.


Leave a Reply